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Entradas

Somos el mundo

Estamos tratando de callar lo que queda del silencio. Nos hacemos fuertes, creyendo en las sombras y las luces del pasado que nos acompañan. Estamos esperando, por el quinto sol y el calendario maya a que nos dicten la sentencia. Somos mundo y queremos seguir siendo mientras nos destruimos. Somos humanos y estamos solos. Tan solo nos queda el amor.

Toda mi sangre

Tengo que tenerte. Morderte y luego quedito masticarte, sin salpicar. Hay que mostrar buenos modales, hasta cuando se trata del cuerpo. Quiero llenarme de tí y no interrumpir tu sueño; sentir tu mano en el metro, el susurro de mi respiración nerviosa en las esquinas de algún bar antes de que cierre. Toda tu sangre la quiero; para hacerme un vestido y celebrar nuestra mutua entrega. Quiero sentir tus dientes, caminar entre los canales e inventar las pieles que nos pondremos mañana. Toda la sangre que me queda, te la voy a servir en copas de plata. Para que acompañes mi carne en una cena de ésas... en las que solamente tú y yo entendemos el sabor de los dos.

Blow by blow - women's day special edition

Yawning helps to open your ears, they say... also chewing a gum or just closing your nose with your fingers and blowing into your closed mouth. But how to unclog your ears when they are clogged with blood? She was still too stunned from the sudden hit to just be able to think. The heat in her cheek was intense and her jaw made a crunchy sound even when she tried to avoid it, just by murmuring senseless words. Gustavo watched her from the corner. You could say he was fascinated, ecstatic, feeling his own power. Mireya grabbed the stove to help herself stand up slowly. Why were her legs shaking so much? She still couldn’t find an answer in her head for the question at hand: what did she do this time to provoke the blow? But it was the moment she lifted her arm to move the stripe of hair from her face, when she noticed...her blouse had opened from the fall and her white and soft breast was looking out, naked on the plain cloth, shamelessly reflecting the light of the kitchen. Gustavo’s ...

Quiero que me traigan café

Quiero que me traigan un café. Que me llenen de paisajes los ojos; que me pinten las uñas de colores de lluvia. Quiero que me traigan un café. Que me traigan serenata y me cuelen la leche; que se les llene de nata los ojos a todos los que hacen de la guerra un pasatiempo. Quiero que me traigan un café, y tomármelo de rodillas mientras miro al cielo; quiero que me toquen las trompetas y que me sequen las lágrimas que derramé anteriormente. Oh sí, quiero que me traigan un café. Para disfrutar del momento en que te vea venir de entre la puerta de la sala de espera de ese aeropuerto que te viera venir.

Luciérnagas y objetos voladores no identificados

¡Allá van! ¡Míralos! Te lo he venido diciendo desde hace días; que las nubes son solamente las pieles translúcidas por las que se divisan las luciérnagas. ¿O serán tal vez tus ojos que se abren y se cierran? ¿Tal vez las esperanzas que me enseñaron las mañanas despertando a tu lado? Allá brillan. Con el candor de lo desconocido e indescifrable. Las luciérnagas que serán los foquitos de las vidas que encenderemos algún día. No distingo la semejanza con todos los recuerdos que me provocan. Brillan. Vuelan. Incesantes, encantados. Si, ayúdame atraparlos y guardarlos en mi vientre; para que lo hagan brillar como lo hacen las luciérnagas en los frascos con los que juegan los niños.

Begegnung

"Ich habe keine Ahnung wann sie gegangen ist... ich weiß nur, dass sie nie wieder zurückkommen wird. Sie hat sogar ihren Geruch mitgenommen, als sie mir die Decke über gezogen hat, als würde meine Seele ihr hinterher laufen wollen... Sie hielt mich für ein Paar Stunden gefangen, bevor sie mich anstarrte. Davor war alles eine Welt des Schweigens. Sie hat mich blind gemacht, bevor ich überhaupt etwas sehen konnte. Es war aber die Textur ihres Haares, die weiche und feuchte Haut, welche sie verrieten. Ich kann noch nicht aufstehen. Die Orientierung habe ich bereits vor ein Paar Stunden verloren, als ich mich nicht mehr von ihren Lippen trennen konnte. Der Raum und die Zeit haben sich in ihren Händen verfangen und ich wusste schon nicht mehr wer ich bin. Der Raum ist leer. Ich bin hier. Vielleicht immer noch? Ich kann sie nicht mehr spüren, seit Stunden schon nicht. Und langsam überkommt mich diese Sehnsucht, diese traurige Gewissheit, dass sie nie wieder hier sein wird. Sie wird...

Anonymität

Es ist spät und sie hat keine Kraft mehr. Die Schicht ist noch lange nicht zu Ende und die Rückenschmerzen melden sich wieder in Abständen von Minuten. Sie hat keine Uhr mehr. Sie legte sie schon vor ein paar Monaten ab, als sie merkte, dass mit ihr die Zeit noch langsamer vergeht. Das, was sie am traurigsten machte waren vor allem die Straßenlichter, welche durch die verrauchten Räume durchstrahlten. Die Laternen waren schwach und dennoch schaffte sie es die Nacht in Lichterketten zu verwandeln; in Alleen von Stadtgespenster. Ein Kunde rief nach ihr. "Hey, Fräulein" - das Namensschild hatte sie auch schon lange nicht mehr getragen. Den Chef schien dies auch nicht weiter zu interessieren. Sie fand in der Anonymität den perfekten Zufluchtsort. Sie hatte ihre Seele einfach in der Schublade gelassen und diese namenlose Haut angezogen, die sie jeden Tag zur Arbeit brachte. Sie hatte keinen Tropfen Alkohol getrunken seit drei Monaten, zwei Tagen und genau fünf Stunden. Und di...